La semana pasada estuve en un tribunal de tesis evaluando el trabajo titulado “Liderazgo y clima organizativo como antecedentes distales de los comportamientos de ciudadanía organizativa orientados al cambio: El papel mediador de los estados cognitivo-motivacionales” de la doctoranda Mercedes Lopez Dominguez, y cuyos directores han sido los profesor Jose M. Sallán y Pep Simó. Es una buena tesis para tomar de ejemplo: 5 estrellas…

La tesis doctoral tiene por objeto examinar las conductas proactivas en el ámbito de los comportamientos de ciudadanía organizativa. Concretamente, la investigación se basa en un marco general de motivación proactiva para proponer y validar un modelo que evalúa la influencia de la dimensión consideración individualizada del liderazgo transformacional y el clima organizativo innovador como antecedentes distales de los comportamientos de ciudadanía organizativa orientados al cambio, a través de su impacto directo sobre los estados cognitivo-emocionales de los individuos (autoeficacia en el cumplimiento del rol y autorresponsabilidad por el cambio constructivo). Este modelo se basa en el propuesto por Parker, Bindl y Strauss (2010) sobre la motivación proactiva y la investigación que reconoce la importancia del liderazgo transformacional y el clima organizativo innovador sobre este tipo de comportamiento (ej.: Betencourt, 2004 ; Choi, 2007).

Las medidas utilizadas en esta tesis se basan en las escalas que han sido empíricamente validadas por la literatura existente. Concretamente, el comportamiento de ciudadanía organizativa orientado al cambio se midió utilizando la escala desarrollada por Choi (2007), la autorresponsabilidad por el cambio constructivo mediante la escala propuesta por Morrison y Phelps (1999), la autoeficacia en el cumplimiento del rol mediante elementos de la escala desarrollada por Parker (1998), las subdimensiones de la consideración individualizada utilizando la escala desarrollada por Rafferty y Griffin (2006), y las componentes del clima organizativo innovador mediante la escala de Scott y Bruce (1994). El modelo, que incluye todas las relaciones hipotéticas, fue probado utilizando modelos de ecuaciones estructurales mediante el software AMOS. El modelo se probó en una muestra de 602 empleados españoles con educación superior.